Chrysalida/

Equipo


Somos un equipo que suma 45 años de experiencia transformando organizaciones a través de las Personas, desde la consultoría y la dirección y gestión interna.

Un día nos conocimos y al cabo de un tiempo empezamos un proyecto altruista: La Era. Nuestro sueño fue crear una red de Networking en la Ribera Navarra. El entorno no creyó en nosotras, pero lo conseguimos, y sobre todo, descubrimos que somos dos mujeres muy inquietas, con modos poco ortodoxos de ver las cosas y con una peculiaridad: nos atrevemos a hacer realidad nuestros sueños.

Puy Monleón

Puy Monleón

Experiencia en Dirección
y Gestión de Personas en la
empresa privada

Sobre mí/

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Puy Monleón

He mamado las vicisitudes de la empresa desde la cuna. Provengo de padres currantes que llegaron, cada uno por separado, a ser empresarios de negocios diferentes.  Mis hermanos desarrollaron su carrera profesional con mis padres, pero yo… lo hice por libre.

He vivido la experiencia del desarrollo del Área de RRHH y muchas horas de viaje de crecimiento personal. Ambas cosas me capacitan para descubrir y movilizar el valor que pueden aportar las personas, así como para establecer una estrategia de éxito en la empresa a través de sus empleados.

Sé muy bien cómo funcionan tanto pymes como multinacionales y el papel que juega Recursos Humanos dentro de ellas.  He recorrido el camino completo de la profesionalización de la gestión del Capital Humano, gran parte de este en Florette.

Allí, empecé de becaria llevando la Administración de Personal. Después vinieron las relaciones laborales. Más tarde, lo integré con el Desarrollo de Personas. Todo ello para terminar dirigiendo las tres áreas simultáneamente, consiguiendo que empresas complejas tuvieran una organización del trabajo flexible, eficiente, productiva y de alto compromiso.

Lo conseguí yendo de la mano de líderes y mentores excelentes, tanto del mundo empresarial como de la consultoría, contando con un equipo excepcional; y a través de mi curiosidad, aprendizaje, ganas y trabajo continuo, incluso ante la adversidad.

Crecimientos exponenciales, crisis, creación de nuevos centros de trabajo, absorciones, adaptaciones culturales, nacionales e internacionales, o gestión multiplanta y trabajo en remoto.

He combinado el puesto de Dirección y Gestión de Personas con funciones de intraconsulting, algo poco habitual en un profesional de los Recursos Humanos por cuenta ajena.

Creo que aquel entorno familiar me ha traído hasta este último salto profesional: de directiva a empresaria.

Artemis Uriz

Artemis Uriz

Experiencia en consultoría en RRHH
especializada en la medida y
desarrollo de la Aportación del Valor

Sobre mí/

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Artemis Uriz

¿En qué trabajas? Es una pregunta a la que contesto con “SOY consultora”. Llevo la consultoría en el ADN. Cuando era pequeña veía a mi padre, Javier Uriz, vivir apasionadamente su profesión, era consultor y he mamado esos valores desde que nací. Me impresionaban mucho las relaciones de confianza absoluta que establecía con sus clientes, ver cómo se preocupaba y ocupaba de sus problemas para hacerles crecer, cómo nos contaba sus experiencias y sinsabores. En definitiva, si entre los seres humanos hubiera razas, yo sería consultora “pura raza”.

Estudié empresariales en la Universidad de Deusto (era una empollona repelente), terminé en 1993, en plena crisis. Mi padre me invitó a colaborar con él mientras buscaba trabajo… y así transcurrieron 20 años en los que me fue pasando todo su conocimiento, su afán por investigar, la inquietud por trabajar siempre con metodologías propias, su compromiso con el cliente, el aprendizaje constante y su amor por esta profesión.

Uno de nuestros principales logros como investigadores ha sido medir y monetizar la Aportación de Valor de las personas en las organizaciones.

He trabajado con todo tipo de empresas (desde pymes a multinacionales, como Volkswagen o Saint Gobain) y diferentes sectores, como el de la automoción, construcción, siderometalurgia, etc. Siempre de modo cercano a mis clientes, he disfrutado y he sufrido en igual proporción. Mi camino no ha sido nada fácil, os aseguro que “ser hija de” cierra más puertas de las que abre, he tenido que demostrar en todo momento que estoy donde estoy por mérito propio.

Siempre había querido entender los porqués de las cosas, así que con 41 años decidí empezar a estudiar el Grado de Psicología, y, como soy una empollona, lo logré compaginar con mi trabajo y mi familia.

Gracias a mi padre, por ayudarme a ser lo que soy y gracias a Puy por compartir este proyecto.